22 septiembre 2017

Editoriales breves: vuelta de tuerca y retorno a lo simple

Foto sacada del sitio Escuela para Ricos
SEXUAL DELICADEZA
He decidido soltar la pluma en esta sección. Y lo hago por diversos motivos. No me extenderé demasiado al respecto. Uno de ellos tiene que ver con el hecho de ausentarme algunos días de las redes sociales (créanme que es un ejercicio regularmente bastante saludable).

No fue por casualidad: Tengo una hermosa familia. Pero tampoco me detendré en ese bendito lugar común para resumir el "porque" del "por qué". Hay allí algo más ambicioso y personal: el querer destinar más tiempo a mi mujer y mis hijas que, por cierto, lo valen y muchísimo. 


06 septiembre 2017

Aníbal Echeverría nos revela los secretos de un tipo de Kung-Fu

MOPENSES
El funcionario de Bienestar MOP es instructor de Hung Gar, que trabaja el aspecto físico, emocional y mental.

Para Aníbal Gustavo Echeverría Acuña la contribución del tipo de Kung Fu que cultiva, el Hung Gar, para cualquier persona que desee practicarlo, tiene su puerto de destino en los aspectos físico, emocional y mental: “ayuda a superar sus capacidades en tal sentido. Todo es mental y todo problema es un bloqueo que las personas se crean”. El instructor añade que “todos tienen la capacidad de seguir en la práctica, avanzar, superarse y a mirar el entorno de otra manera, gracias a esta disciplina”.

05 septiembre 2017

El gimnasio

Niños haciendo gimnasia
Sitio Juguetes de Madera
EN TERCERA CLASE
Aquella parte de la escuela tenía sus particularidades. Tiene que ver con la niñez y semi adolescencia en plenos años 80. 

Una de las primeras cosas que me llamaron la atención de la escuela donde estudié: Antártica Chilena, de Vitacura, fue el "gimnasio". Pongo la palabra entre comillas porque en realidad no era un gimnasio en el estricto sentido: era algo así como el comedor-cocina del colegio. Ingeniosamente dispusieron unas bancas largas y suficiente espacio para que los niñitos hicieran educación física en el invierno.

Cuando estaba recién en kinder, Ismael, compañero de la generación que salió el 86 (del octavo "B"), se "chorió" conmigo porque, al asomar nuestras caras por el gimnasio para ver como los niños más grandes hacían ejercicios, hice algún ruido extraño.